Videojuegos, algo pasa en la industria vasca

Durante mucho tiempo, la industria de los videojuegos que consumíamos parecía reservada a los grandes estudios japoneses, norteamericanos, ingleses o franceses. Empresas con un buen catálogo y que se hicieron un hueco en el mercado cuando éste era más pequeño. Atrás quedó la época dorada del Spectrum en la década de los ochenta, con un entorno de desarrollo asequible que dio pié a joyas como ‘La abadia del crimen’ o ‘Livinstone supongo’. Eso hizo que estudios de otras regiones, como Euskadi, pasaran desapercibidas durante décadas.